2017, ¿el año de una nueva crisis bancaria en Europa?

Los problemas de Monte dei Paschi di Siena, cuyo rescate servirá de plantilla para el resto de entidades italianas en apuros, es sólo la punta del iceberg de un sector financiero europeo que, lejos de haber dejado atrás la crisis de 2008, se encuentra todavía bajo sospecha por los créditos morosos que lastran el balance de las entidades.

“En EEUU, la economía se chocó contra el muro, la gente asumió los préstamos incobrables, siguieron con ello, y los bancos fueron recapitalizados y salieron adelante” señala Howard Goldring, director general de Delmore Asset Management a la cadena estadounidense CNBC.

“Este proceso en Europa tarda años debido a la negativa a enfrentarse a la realidad y me preocupa que vaya a haber más durante el próximo o los próximos dos años, no sólo en Italia sino en otros lugares de toda Europa”, añade.

Los bancos europeos aún tienen 1,2 billones de euros en créditos improductivos, y probablemente seguirán ahí durante décadas, según un informe de KPMG LLP publicado el pasado mes de octubre.

El escaso crecimiento económico en toda la región está haciendo más difícil para los prestamistas deshacerse de los activos tóxicos, perjudicando la rentabilidad de los bancos, que también se ven sometidos a la presión de unas reglas de capital más duras y de las posibles multas por mala conducta, advierte KPMG. A las entidades podría llevarles “décadas en lugar de años” reducir sus exposiciones, obstaculizando la rentabilidad.

Los bancos europeos están luchando para recortar los préstamos dudosos, ya que los ingresos por los créditos se están evaporando debido al escenario de tipos negativos propiciado por el Banco Central Europeo (BCE). Los márgenes de intereses netos, que miden la diferencia entre los ingresos de los préstamos frente al costo de la financiación, presentan un promedio del 1,2% en la región, en comparación con el 3% en EEUU, señala KPMG.

Por el momento, todas las miradas están puestas en Italia, y especialmente en Monte dei Paschi di Siena, que tendrá que ser rescatado tras no haber logrado sacar adelante su plan para captar 5.000 millones de euros del mercado. “Es muy difícil resolver una crisis bancaria sólo con capital privado”, reflexiona Francesco Castelli, gerente de cartera de renta fija de Banor Capital, a la CNBC. “Finalmente tenemos una plantilla para una solución, que también está financiada por el contribuyente, lo que probablemente no es lo mejor que se puede hacer, pero a veces es lo único que es realista”.

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